Congestión histórica en Puerto Navegantes afecta la logística marítima regional
Durante el año 2026, el Puerto Navegantes ubicado en Brasil ha registrado la mayor espera para sitio de atraque en América Latina, con un promedio de cinco días. Esta cifra supera ampliamente a otros puertos de la región, como Lázaro Cárdenas en México, que presenta un promedio de 3,4 días.
Factores detrás de la congestión en Navegantes
La prolongada espera obedece a múltiples factores: el aumento de la demanda global de transporte portacontenedor, la limitada infraestructura, y la creciente congestión derivada de la acumulación de buques. En un contexto donde la demanda mundial de contenedores crece un 3,8%, los puertos que no logran adaptarse a este dinamismo sufren demoras que impactan a sus cadenas logísticas.
Además, el fenómeno conocido como ‘blank sailings’—cancelaciones temporales de viajes marítimos programados—y la congestión portuaria han contribuido a sostener elevados precios de fletes en las rutas Asia-Estados Unidos. Este escenario se replica con particular incidencia en puertos latinoamericanos que reciben intensa actividad comercial trasatlántica y transpacífica.
Impacto en cadenas de suministro y el comercio regional
La espera prolongada para atraque en Navegantes implica retrasos significativos en la entrega de mercancías, afectando la eficiencia logística y aumentando costos para importadores y exportadores. La demora se traduce también en un espacio de trabajo saturado para las terminales, generando dificultades para la planificación operativa y la rotación rápida de buques.
Este escenario no solo entorpece el comercio brasileño sino que influye en las dinámicas comerciales de la región, dado que Navegantes es un punto estratégico para cargas latinoamericanas que tienen como origen o destino mercados globales.
Medidas y perspectivas para aliviar la congestión portuaria
Autoridades portuarias y agentes del sector en Brasil analizan alternativas para mitigar esta congestión, que incluyen la modernización de infraestructura, ampliación de capacidad de atraque y optimización de procesos administrativos y operativos para agilizar la rotación de barcos y cargas.
La experiencia de puertos que han incorporado tecnologías de escaneo no invasivo y sistemas automatizados de planificación puede servir como guía para mejorar la eficiencia del puerto de Navegantes. Además, la coordinación internacional en las rutas marítimas podría reducir los efectos de cancelaciones y retrasos.
Comparación con otros puertos latinoamericanos relevantes
El puerto de Lázaro Cárdenas en México, con una espera promedio de 3,4 días, es otro caso significativo de congestión que impacta la cadena automotriz y de bienes de consumo de la región. En Chile, los puertos de Valparaíso y Arica buscan mejorar sus procesos con la incorporación de tecnología avanzada para inspección, lo que podría ser un ejemplo para otros puntos logísticos.
Con este panorama, la congestión en puertos claves como Navegantes pone en evidencia la necesidad imperiosa de inversión y modernización en infraestructura portuaria latinoamericana para mantener la competitividad en el comercio internacional.
