Impacto directo de la falta de practicaje en el comercio exterior argentino
La paralización de los servicios de practicaje en la Vía Navegable Troncal, fundamental para el paso de embarcaciones hacia y desde los puertos, está generando una importante congestión marítima que ya afecta a más de 45 buques, según informó Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC. Esta situación genera consecuencias económicas inmediatas y preocupaciones crecientes para el sector exportador argentino.
Costos millonarios por día de demora
El retraso en la maniobra de entrada y salida de las embarcaciones significa que cada día de paralización genera un impacto financiero directísimo: cada buque puede representar un costo entre 50.000 y 100.000 dólares diarios, que recaen sobre armadores, exportadores y operadores logísticos. Este factor reduce la eficiencia de la cadena de suministro y puede obstaculizar el cumplimiento de compromisos internacionales, especialmente en un país donde alrededor del 80% de las exportaciones agroindustriales se canalizan a través del Gran Rosario.
Conflicto ajeno a exportadores pero con alto costo para el sector
Desde CIARA-CEC se puntualizó que este conflicto no involucra directamente al sector exportador ni responde a demandas salariales vinculadas a los prácticos. Los prácticos son los encargados de facilitar maniobras en la vía navegable para agencias marítimas y no mantienen relación contractual directa con los exportadores. Sin embargo, las consecuencias operativas impactan seriamente sobre los tiempos y costos para las empresas exportadoras, que quedan atrapadas en un conflicto externo.
Reputación internacional y competitividad en juego
La continuidad del conflicto podría afectar la imagen internacional de Argentina como proveedor confiable de alimentos. Idígoras señaló el riesgo de que el país sea catalogado como un destino inseguro o poco confiable para el cumplimiento de contratos, lo que favorecería a competidores regionales, como Brasil, que ofrecen mayor previsibilidad operativa a los mercados internacionales. Esto podría derivar en pérdida de oportunidades comerciales y menor competitividad en sectores clave para la economía nacional.
Apoyo a la desregulación pero críticas a su implementación
El dirigente manifestó su respaldo a las reformas que buscan desregular y reducir costos en el comercio exterior argentino, aspectos positivos para la competitividad. Sin embargo, cuestionó la forma en que se aplicaron los cambios regulatorios, que derivaron en una crisis interna del sistema de practicaje y la actual paralización. Idígoras resaltó la necesidad de haber abierto un espacio de diálogo previo con los prácticos para evitar el conflicto.
Solicitud de intervención urgente y diálogo
Ante el agravamiento de la situación, CIARA-CEC solicitó la intervención inmediata de la Prefectura Naval, autoridad competente, para convocar a una mesa de trabajo que permita definir una hoja de ruta para resolver el conflicto y reanudar el servicio de practicaje. La permanencia de la medida de fuerza no solo incrementa el número de buques demorados sino que puede poner en jaque toda la logística del principal complejo exportador argentino.
Mientras tanto, la presión aumenta para que se encuentren acuerdos que permitan restablecer la operatividad portuaria y garantizar el normal flujo de exportaciones, clave para la economía nacional y su reputación comercial en el exterior.
