Destacan Maersk y Hapag-Lloyd como referentes en puntualidad marítima
Durante el segundo trimestre de 2026, dos grandes nombres del transporte marítimo, Maersk y Hapag-Lloyd, se posicionaron como líderes en la confiabilidad de itinerarios en Latinoamérica, según reportes recientes. Esta confiabilidad se traduce en una mejor planificación para los actores de la cadena logística y menor incertidumbre en la llegada y salida de mercancías en puertos clave.
El logro de estas compañías no es casualidad, sino resultado de una combinación de factores: modernización de flotas, optimización de rutas y una mejora en la coordinación con terminales portuarias. Además, la contribución de alianzas estratégicas, como Gemini Cooperation que mantuvo el mejor desempeño como alianza, ha permitido cubrir eficientemente diversas rutas y servicios.
Impacto de la renovación tecnológica y logística en puertos latinoamericanos
Más allá de las navieras, la infraestructura portuaria ha registrado avances significativos que potencian la eficiencia operativa. En Chile, por ejemplo, HGT Latin America Inland Services incorporó seis nuevas grúas Empty Container Handlers en depósitos de Santiago y Valparaíso para mejorar el almacenamiento y la gestión de flujos vehiculares, lo que reduce tiempos de espera y facilita la intermodalidad.
Asimismo, Maersk anunció la puesta en marcha de un nuevo servicio shuttle para conectar los puertos de México, Panamá y Ecuador, partiendo desde Lázaro Cárdenas el 11 de septiembre, fortaleciendo así las conexiones regionales y ampliando las opciones de enlace con rutas hacia Asia y la costa este sudamericana.
Retos y respuestas ante eventos internacionales y demandas cambiantes
El panorama portuario latinoamericano enfrenta también desafíos externos. Por ejemplo, el tifón Dolphin generó un aumento en las tarifas de los buques Capesize, impactando los costos en el transporte de carga granelera. A su vez, las tensiones comerciales y tarifarias entre China y EE.UU. mantienen la demanda sólida pero con escenarios de incertidumbre.
En este contexto, las compañías continúan innovando para ofrecer mejor servicio y adaptarse al entorno dinámico. La Administración de EE.UU., por ejemplo, proyecta extender una exención temporal de la Ley Jones para el cabotaje energético, facilitando la movilización de recursos claves entre puertos nacionales y amortiguando costos y tiempos en la cadena energética.
Colaboraciones regionales e inversiones para crecimiento sostenible
En el ámbito regional, autoridades y empresas dialogan activamente para fortalecer los corredores logísticos. Chile y Brasil, por ejemplo, avanzan en la consolidación del Corredor Bioceánico Vial, buscando aumentar la integración y competitividad de las rutas comerciales entre ambos países y con América del Sur.
Además, proyectos de infraestructura como el muelle multipropósito en Puerto Williams, que ya supera un 55% de avance, refuerzan la conectividad del extremo austral de Chile, planificando su operación para 2027. La mirada hacia sostenibilidad, capacitación y modernización también se evidencia en iniciativas de capacitación de mujeres en mecánica automotriz impulsadas por Puerto Ventanas en Puchuncaví.
Conclusión: Un ecosistema marítimo-portuario en transformación
Los últimos movimientos y resultados destacados en la región apuntan a un ecosistema portuario latinoamericano en plena transformación, donde la confiabilidad de itinerarios de navieras como Maersk y Hapag-Lloyd es reflejo de esfuerzos conjuntos entre operadores marítimos, terminales y gobiernos. Estas mejoras son clave para sostener la competitividad frente a retos globales y cambios en la demanda logística.
El futuro del sector portuario en Latinoamérica pasa por la adaptación tecnológica, alianzas estratégicas y una visión regional integrada que facilite el flujo de mercancías en un mercado cada vez más exigente y conectado a las cadenas globales.
