Conflicto generado por la desregulación del practicaje
A comienzos de agosto de 2026, la promulgación del Decreto 690/2026 —impulsado por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger— desencadenó una fuerte reacción dentro del sector del practicaje marítimo en Argentina. Esta norma introduce una desregulación del servicio de practicaje y pilotaje, que históricamente ha estado regulado y es fundamental para la operativa de los puertos nacionales.
Como consecuencia inmediata, los prácticos—profesionales expertos encargados de asistir en las maniobras de ingreso y salida de las embarcaciones en ríos, canales y puertos—optaron por dejar de aceptar nuevos servicios. Esta medida de fuerza paralizó las operaciones en las terminales portuarias más importantes del país, generando un cuello de botella que afecta tanto a la logística comercial como al abastecimiento energético.
Impacto en puertos estratégicos y la cadena energética
La paralización afectó la operatividad de muelles clave en Campana, Dock Sud, Arroyo Seco, Bahía Blanca, San Lorenzo, Santa Cruz y en la localidad patagónica de Caleta Córdova, Chubut. Estos puntos no solo representan nodos neurálgicos para el comercio exterior, sino también para la distribución interna de combustibles y para el traslado de petróleo crudo hacia las refinerías argentinas.
La Cámara Argentina de Energía (CADE) alertó sobre la crítica situación que atraviesan sus empresas asociadas, cuyas actividades se vieron profundamente afectadas por la «indisponibilidad de prácticos». Ante este escenario, advierten que podrían presentarse dificultades en el abastecimiento de energía en todo el territorio nacional, un escenario preocupante para la economía y el funcionamiento cotidiano del país.
Respuesta institucional y limitaciones frente al conflicto
Frente a esta crisis, la Prefectura Naval Argentina emitió intimaciones individuales a los prácticos con habilitación vigente para que retomen sus funciones a la brevedad. El organismo recordó que el practicaje es un servicio público regulado por la Ley de Navegación y que la interrupción prolongada puede derivar en denuncias penales y procesos administrativos.
No obstante, el Ministerio de Trabajo señaló que no puede decretar una conciliación obligatoria, ya que consideran que no existe un conflicto laboral en términos técnicos. Esto se debe a que los prácticos actúan de manera independiente, sin relación de dependencia ni sindicato que los represente, por lo que la medida se interpreta como una decisión autónoma.
El rol esencial del practicaje en la navegación argentina
La función de los prácticos es imprescindible para la seguridad y eficiencia en la navegación comercial. Su conocimiento experto del complejo entramado fluvial, canales y características particulares de la Hidrovía Paraná-Paraguay y de los accesos portuarios argentinos garantiza maniobras seguras y efectivas. Por esta razón, su intervención es obligatoria para la mayoría de las embarcaciones que transitan este corredor.
La suspensión de nuevas contrataciones paraliza el ingreso y salida de buques, generando no solo pérdidas económicas sino potenciales riesgos operacionales en un sistema clave para la economía del país.
el conflicto en torno al Decreto 690/2026 refleja tensiones profundas sobre la regulación de servicios estratégicos, la autonomía profesional y la gestión estatal, con repercusiones inmediatas en la actividad portuaria y energética nacional.
