El verdadero motor detrás de la eficiencia portuaria: planificación y coordinación
Un reciente informe del Banco Mundial cuestiona la creencia frecuente de que para aumentar la productividad en los puertos es suficiente incrementar el número de grúas y la densidad de patios de contenedores. El estudio indica que estos elementos por sí solos no garantizan mejoras significativas en el desempeño de las terminales marítimas.
En cambio, el foco debe estar en la planificación integral y la coordinación operativa entre los distintos actores del sistema portuario. Esto incluye desde la gestión interna de la terminal hasta la interacción con transportistas terrestres, autoridades y navieras.
Desafíos que enfrenta la infraestructura portuaria actual
Ampliar la infraestructura física, como sumar grúas o aumentar el espacio de almacenamiento, puede parecer una solución directa para mejorar la capacidad y los tiempos de despacho. Sin embargo, sin una estrategia operacional que optimice estos recursos, se corre el riesgo de que las inversiones no se traduzcan en beneficios tangibles.
Así, los puertos a nivel global deben enfrentar retos como la congestión, tiempos de espera prolongados y falta de sincronización entre las operaciones marinas y terrestres, factores que afectan directamente la productividad y competitividad.
La clave está en la eficiencia operacional y la gestión smart
El informe subraya que el aprovechamiento óptimo de la infraestructura actual, mediante mecanismos de coordinación y planificación avanzada, genera un impacto positivo más significativo que la mera expansión física. En este sentido, la digitalización y el uso de tecnologías de gestión portuaria cobran un papel fundamental para monitorear y mejorar los flujos de carga.
Modelos de gestión integrados que permitan visualizar en tiempo real las operaciones, anticipar cuellos de botella y coordinar con anticipación las arribadas y salidas de buques y camiones pueden ser determinantes para mejorar el rendimiento portuario.
Implicancias para puertos latinoamericanos
En el contexto latinoamericano, donde la infraestructura en muchos casos es limitada y los flujos de carga están en crecimiento, estos aprendizajes son cruciales. Se enfatiza que antes de realizar grandes inversiones en infraestructura, se debe optimizar el uso del espacio y equipos existentes para maximizar la eficiencia y competitividad regional.
Adoptar una visión integrada con participación conjunta de gobierno, operadores portuarios, transportistas y usuarios contribuirá a superar las dificultades logísticas que afectan la economía y el comercio exterior de la región.
