Transición a gestión privada: alianza público-privada para modernizar una ruta clave
El Gobierno nacional dio por finalizada la etapa de transición y formalizó la puesta en marcha de la concesión privada de la Vía Navegable Troncal, que constituye la arteria fluvio-marítima fundamental para el comercio exterior argentino. La decisión busca imprimir dinamismo al transporte fluvial, implementar obras estratégicas y tecnologías de navegación que aumenten la seguridad y reduzcan costos para los sectores productivos que dependen del sistema portuario y logístico.
Reducción inmediata del peaje y ejecución de obras requeridas
Con la llegada del concesionario privado, se aplicó de forma inmediata una baja en el precio del peaje, de USD 4,30 a USD 3,80, lo que representa un alivio significativo para los exportadores y otros usuarios de la vía. Además, se puso en marcha el calendario para cumplir con las obras pactadas, cuyo financiamiento y riesgo pasan a manos del privado, quien recuperará su inversión mediante las tarifas cobradas, garantizando así la sostenibilidad del proyecto.
Incorporación regional y agenda ambiental
Entre los primeros pasos, el concesionario realizará estudios técnicos y ambientales profundos que permitirán el dragado y mantenimiento de tramos esenciales del río Paraná y el Río de la Plata. Se extenderá la cobertura a la provincia de Entre Ríos, abarcando el Paraná Guazú, el Paraná Bravo y el Pasaje Talavera. Estas tareas pretenden adecuar la ruta a las exigencias actuales y futuras del comercio exterior y la producción nacional.
Implementación de tecnología avanzada para una navegación segura
Para optimizar el seguimiento y control de la navegación, se instalarán cámaras, radares y un sistema digital que monitoreará caudales y mareas en tiempo real. Esta incorporación tecnológica facilitará una gestión más eficiente y segura, aumentando la competitividad del transporte fluvial frente a otras alternativas logísticas.
Participación institucional y colaboración multisectorial
El proyecto contó con la coordinación y respaldo unánime de usuarios privados y gobiernos provinciales, quienes formarán parte de un Consejo de Control para supervisar el avance de las obras, compartir información y discutir futuros ajustes. La selección del concesionario involucró a organismos representativos del sector productivo y portuario, como Ciara-CEC, UIA, Bolsa de Comercio de Rosario, Centro de Navegación y varias cámaras especializadas, además de las provincias regionales relevantes. La Unctad supervisó las etapas para asegurar que se aplicaran las mejores prácticas internacionales.
Impulsando la competitividad y bajando costos logísticos
El Ejecutivo sostiene que esta iniciativa desbloquea un reclamo histórico del sector productivo, que demandaba inversión y modernización en la infraestructura fluvial para reducir los costos vinculados a la exportación. El trabajo continuará para extender estas mejoras a otras vías navegables del país, fortaleciendo así la logística y apuntalando la inserción de Argentina en los mercados globales.
