Secuestro del buque SEAMULL eleva a seis las embarcaciones bajo control pirata en el golfo de Adén
El pasado 20 de agosto de 2026, el buque SEAMULL fue capturado por piratas en el estratégico golfo de Adén, sumando así el sexto incidente de este tipo que involucra embarcaciones comerciales en la región. Este ataque ha resultado en la retención de más de 90 marinos, quienes permanecen cautivos bajo condiciones alarmantes.
Arsenio Domínguez, secretario general de la OMI, exige una acción inmediata
En respuesta a este preocupante hecho, Arsenio Domínguez, titular de la Organización Marítima Internacional (OMI), emitió una contundente declaración en la que exige la liberación inmediata e incondicional de los marinos secuestrados. Domínguez advirtió que los rehenes están sometidos a constantes amenazas y carecen de acceso adecuado a alimentos, agua potable y atención médica.
La declaración también destacó el sufrimiento de las familias, que viven con la incertidumbre respecto al bienestar de sus seres queridos. El secretario general enfatizó que ningún marino debería verse expuesto a la violencia o explotación por cumplir con su labor esencial para el comercio mundial.
Recrudecimiento de la piratería y sus implicancias para la seguridad marítima
El golfo de Adén, ubicado en una de las rutas marítimas más transitadas del planeta, ha visto un aumento significativo en actividades piratas. Este cambio ha transformado la zona en una de las más peligrosas para la navegación, comprometiendo no solo la seguridad de las tripulaciones sino también el fluido tránsito comercial internacional.
La OMI señaló que este auge en los ataques piratas coincide con una menor atención internacional a la región, que hoy compite en prioridad con otros focos de tensión global.
Medidas y llamados a la cooperación internacional
Desde la OMI se hizo un fuerte llamado a los Estados de pabellón y a las naciones ribereñas para que adopten y refuercen las mejores prácticas en gestión marítima, aplicando las directrices recomendadas por la organización. Asimismo, se subrayó la importancia de continuar con iniciativas regionales, como el Código de Conducta de Yibuti y su Enmienda de Yeda, que promueven la cooperación estatal y naval para hacer frente a los riesgos delictivos.
El secretario general aseguró que seguirá presentando esta problemática ante la Asamblea General de las Naciones Unidas e intensificará el trabajo conjunto con gobiernos y actores relevantes para restaurar la seguridad marítima y proteger a la gente de mar en el golfo de Adén.
Este llamado de alerta resalta la necesidad de una respuesta coordinada y urgente para impedir que la piratería siga minando la seguridad y la estabilidad en una de las arterias vitales del comercio marítimo mundial.
