Innovación hídrica para la producción de fertilizantes en Bahía Blanca
Pampa Energía anunció que instalará una planta desalinizadora en Bahía Blanca como parte del proyecto Fértil Pampa, su megacomplejo industrial destinado a la producción de urea a partir de gas natural. La inversión, estimada en 2.700 millones de dólares, está diseñada para producir aproximadamente 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada.
Este nuevo esquema de abastecimiento hídrico es pionero en la región, ya que buscará suplir las demandas industriales con agua de mar tratada, evitando incrementar la presión sobre las fuentes de agua dulce que abastecen a la ciudad. De este modo, se asegura una operación sustentable y alineada con las necesidades urbanas y ambientales de Bahía Blanca.
Integración con la Central Termoeléctrica Piedra Buena para captación de agua
La planta desalinizadora aprovechará la infraestructura ya existente en la Central Térmica Piedra Buena, también propiedad de Pampa Energía, para la captación del agua de mar. La central utiliza actualmente agua del estuario para el enfriamiento de sus sistemas, utilizando tres conductos de hormigón armado de gran diámetro.
Este sistema permitirá derivar el agua requerida para la planta de fertilizantes sin necesidad de ampliar las tomas independientes, facilitando la continuidad operativa de ambas instalaciones y optimizando la infraestructura.
Proceso avanzado de tratamiento de agua para usos industriales
El agua captada del estuario bahiense se someterá a una combinación de tecnologías de tratamiento que garantizarán la pureza necesaria para los procesos industriales. Algunas de las etapas incluyen clarifloculación, sedimentación mediante equipos de lamelas, flotación por aire disuelto, ultrafiltración y ósmosis inversa.
Estos procesos trabajan en conjunto para remover impurezas, sólidos suspendidos y sales disueltas, resultando en dos tipos de agua: agua desalinizada para sistemas de enfriamiento y agua desmineralizada de alta pureza para calderas de vapor de alta presión, esenciales para la producción química del complejo.
Gestión ambiental y manejo de efluentes salinos
La generación de salmuera concentrada, producto del proceso de desalinización, representa uno de los principales desafíos ambientales del proyecto. La empresa ha realizado estudios preliminares para modelar el impacto de las descargas en el estuario, proponiendo medidas para minimizar aumentos de salinidad y preservar la calidad del agua y la fauna acuática.
Entre las estrategias evaluadas están la reubicación del punto de disposición de efluentes y la reducción del consumo de agua y carga salina. Además, la compañía complementará la caracterización de estos efluentes para implementar planes de tratamiento, mitigación y monitoreo efectivos.
Un cambio estratégico respecto al suministro histórico en Bahía Blanca
Históricamente, el polo petroquímico de Bahía Blanca ha utilizado un acueducto industrial basado en fuentes de agua dulce. Esta decisión de utilizar agua de mar resulta en un avance significativo, al permitir un desarrollo industrial de gran escala sin comprometer los recursos hídricos de la ciudad ni incrementar la presión sobre ellos.
Este enfoque representa una evolución en la planificación industrial local, integrando sostenibilidad y eficiencia, que puede servir como modelo para futuros emprendimientos en la región.
