El impulso tras la interrupción en el Mar Rojo
La terminal portuaria de Hambantota, Sri Lanka, se encuentra en plena preparación para afrontar el probable aumento del flujo de contenedores que resultará de la reactivación gradual del tráfico marítimo a través del Canal de Suez prevista para inicios de 2027. Este incremento se apoya en los análisis recientes de Linerlytica, que anticipan un retorno sostenido a la ruta Este-Oeste, fundamental para el comercio global.
Inversiones estratégicas y ampliación de infraestructura
Tras la congestión en el puerto de Colombo en 2024, Hambantota aceleró sus operaciones de transbordo, recibiendo carga excedente y estableciendo vínculos con grandes operadores como MSC. En respuesta, Hambantota International Port Group (HIPG) ha destinado más de 149 millones de dólares en la adquisición de equipos y mejoras que posibilitarán aumentar su capacidad anual a dos millones de TEU (unidad equivalente a veinte pies) a partir del primer trimestre de 2027.
Servicios complementarios y desarrollo del corredor logístico
El puerto no solo se beneficiará del transbordo de contenedores, sino que también se posiciona como un punto clave para el abastecimiento de combustible, suministros para buques y otros servicios marítimos. Actualmente, aproximadamente el 75% del tonelaje del tránsito Este-Oeste navega alrededor del continente africano debido a la interrupción del Mar Rojo. HIPG trabaja también en mejorar la funcionalidad como puerto gateway para las empresas locales, facilitando importaciones y exportaciones mediante el desarrollo del parque industrial, zonas de inversión y un centro especializado en inspección de contenedores, previsto para inicios de 2027.
Consolidando relaciones comerciales y estrategias a largo plazo
Bindu Ranasinghe, director comercial de HIPG, destaca que aunque la ruta hacia el Golfo a través del Estrecho de Ormuz representa otra vía estratégica, Hambantota ha sabido posicionarse como centro alternativo para el transbordo hacia puertos regionales. El puerto buscará consolidar las redes comerciales establecidas durante la pausa en el Mar Rojo, combinando sus capacidades de transbordo, carga directa, servicios industriales y marítimos a medida que la dinámica del tráfico marítimo se normalice globalmente.
Estas iniciativas reflejan cómo Hambantota está apostando por consolidarse como un nodo portuario estratégico que acompañe la recuperación del Canal de Suez, posicionando a Sri Lanka en un lugar clave dentro del comercio marítimo internacional.
