La Cámara de la Industria Naval de Mar del Plata expresó su preocupación frente al proyecto de Ley de Cabotaje actualmente en consideración en el Senado argentino. Esta iniciativa legislativa, conocida como proyecto S-1844/26 o “Régimen de cabotaje, marina mercante y admisión temporaria”, busca reducir los costos del transporte marítimo y fluvial en el país, pero según la cámara podría tener consecuencias adversas para la marina mercante y la industria naval local.
Advertencias sobre competencia desleal y afectación a la flota nacional
La entidad destacó que la marina mercante nacional se encuentra en una situación limitada tras años de reducciones, con parte de la flota emigrando a banderas de otros países como Paraguay debido a elevados costos laborales, fiscales y judiciales asociados a operar bajo bandera argentina. En este contexto, la cámara cuestionó que el proyecto en trámite podría empeorar esta realidad al abrir la posibilidad de que buques extranjeros ingresen con admisión temporaria sin pagar derechos impositivos ni límites de antigüedad, generando un escenario de competencia desleal para las embarcaciones nacionales.
Domingo J. Contessi, presidente de la Cámara de la Industria Naval, afirmó que, aunque la intención de abaratar el transporte es positiva, la actual formulación del proyecto presenta serias falencias que podrían terminar perjudicando a la flota argentina y a otras industrias vinculadas como la construcción naval.
Impacto en la construcción naval y reparaciones
Un punto central de la preocupación del sector es que el proyecto omite explícitamente a la industria naval argentina, cuyos astilleros y talleres no solo trabajan para la flota pesquera sino también tienen capacidad para construir y reparar diversos tipos de buques. Permitir el ingreso de buques usados en admisión temporaria sin contrapartida podría beneficiar a embarcaciones extranjeras en desmedro de las construidas localmente.
Además, el proyecto no establece la obligatoriedad de realizar reparaciones y mantenimiento en astilleros nacionales, lo que podría afectar aún más la demanda para la industria naval de Mar del Plata y otras regiones de Argentina. La posibilidad de usar la amortización fiscal acelerada para financiar la adquisición de buques usados importados, sin exigencia de construcción local, también fue señalada como un incentivo contradictorio para el desarrollo del sector.
Propuestas para modificar y enriquecer la normativa
La Cámara de la Industria Naval planteó puntos clave para reconsiderar en el proyecto de ley, entre ellos:
- Reducir los costos laborales y fiscales que desalientan operar bajo bandera argentina.
- Limitar la admisión temporaria de buques extranjeros solo a casos excepcionales y con controles estrictos.
- Exigir que las reparaciones y mantenimientos se realicen en astilleros nacionales, fomentando la industria local.
- Vincular los incentivos fiscales a la construcción naval en el país, reforzando la renovación y ampliación de la flota nacional.
- Incorporar estándares de reciprocidad similares a leyes internacionales como la Jones Act de Estados Unidos que protegen su cabotaje.
Contessi subrayó la importancia de abrir un canal de diálogo entre autoridades, armadores, trabajadores e industria naval para construir una normativa que apoye una marina mercante competitiva y a la vez fortalezca la industria naval: “La industria naval argentina está dispuesta a ser parte de la solución. No puede aceptar ser su variable de ajuste”.
Elementos positivos del proyecto y desafíos futuros
A pesar de las críticas, la Cámara valoró algunos aspectos positivos del proyecto, como las simplificaciones en el transporte de contenedores, la implementación del libramiento en origen y el uso del conocimiento de embarque digital. Sin embargo, insistió en que estos avances deben complementarse con medidas sólidas que protejan la producción nacional y fomenten la renovación de la flota para garantizar un desarrollo sostenible y competitivo.
En un entorno global complejo y con competitividad creciente en el sector marítimo, la postura de la industria naval de Mar del Plata apunta a equilibrar la necesidad de reducción de costos con la preservación del capital productivo y tecnológico local, para potenciar la capacidad argentina en el comercio marítimo y exportador.
